Bodysurfing

El Bodysurf es un modalidad de deporte acuático que, al contrario que el Surf o el Bodyboard tiene una fama muy poco extendida, y que sobre todo en España no tiene una difusión demasiado grande, por lo que estamos ante un gran desconocido. Es por ello que en esta primera entrada vamos a tratar de analizar un poco la historia, en que se basa este deporte y el equipo necesario para ponerlo en práctica.

Se puede decir que el Bodysurf es un deporte ancestral, ya que a lo largo de la historia han sido muchas las personas de diferentes civilizaciones que debido a su afán aventurero se han zambullido en el agua del mar con la intención de barrenar o deslizarse por las olas. Pero sí que es cierto que es en las islas del Pacífico donde existe desde hace siglos una cultura y una simbiosis muy especial con las olas. Estamos por tanto ante la modalidad que da origen a todos los deportes relacionados con las olas, ya que el Bodysurf es el hermano mayor tanto del Surf, como del Bodyboard, Paddle Surf, etc.

Pero dejando a un lado la historia, ¿qué es realmente el Bodysurf?

El Bodysurf es una práctica deportiva acuática la cual tiene como único principio el hecho de deslizarse o barrenar olas, pero al contrario del Surf, en el que el deportista cabalga sobre la ola encaramado a una tabla, o del Bodyboard, en el que se deslizan tumbados sobre un boogie, en el Bodysurf únicamente nos valemos de nuestro propio cuerpo, acompañados de unas aletas para coger mayor velocidad a la hora de nadar para tomar la ola. Por tanto, este se trata de un deporte en el cual partimos de la base de que no es necesario realizar un primer gran desembolso para comenzar a practicarlo. Lo imprescindible es lo siguiente:

Aletas

Las aletas son la única herramienta imprescindible para practicar este deporte, debido a que la velocidad a la hora de comenzar a nadar para coger la ola es muy importante para luego poder dibujar un buen escape y que no nos rompa la ola encima a las primeras de cambio. Existen muchos tipos de aletas para hacer Bodysurf, que básicamente son los tipos de aletas que se fabrican para la práctica del Bodyboard, pero estas son las que nos valen. A la hora de elegir cual comprar debemos pararnos a pensar varias cosas, entre ellas la rigidez, forma, comodidad y sobre todo talla. Existen dos tipos de tipos de aletas, las rígidas y las flexibles. Con las aletas más flexibles se consigue una buena velocidad, pero son más lentas a la hora del primer empuje, a la hora de la arrancada. Con las rígidas conseguimos un mejor arranque, mayor velocidad al comienzo, que es ideal para lograr ese punto de dinamismo que nos vendrá genial para coger el ritmo de la ola. Neopreno Este no es un elemento indispensable para la práctica del Bodysurf, pero en aquellas zonas en las que la temperatura del mar oscila mucho entre el verano y el invierno sí que es muy importante para evitar pasar excesivo frío

Complementos

Existen complementos como los Handboards, que son pequeñas tablas de madera o plástico adaptadas y con fijaciones, que se insertan en la mano que iría delante para conseguir una mayor velocidad a la hora de bajar por la ola. Realmente no es una herramienta imprescindible sino que es opcional, todo esto es a gusto del practicante. Como vemos, es un deporte en el que para practicarlo no es necesario realizar una gran inversión, ya que los instrumentos imprescindibles no son excesivamente caros.

Pero démonos cuenta de que la simpleza de los materiales necesarios para la práctica de esta modalidad no la convierte automáticamente en un deporte más fácil ni que requiera de una menor preparación que cualquier otro. De hecho, es imprescindible estar en buena forma y tener una condición física más que aceptable para practicarlo, incluso mayor que para el Surf o el Bodyboard por ejemplo. Esto es debido a que los bodysurfers estamos todo el tiempo nadando y flotando cerca de la rompiente y no disponemos de un apoyo sobre el cual descansar al llegar a la zona de espera como podría ser la tabla surf o el boogie. Os dejo con un vídeo porque creo que una imagen vale más que mil palabras.

Fuente: Surfsearchspot