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¿Necesito un Coach?

Un coach es una persona que te ayuda a conseguir tus objetivos (pero no te garantiza que los consigas) sacando lo mejor de ti.

¿Estás preparado para llevar tu vida a un estadio superior?

¿Te falta empuje y motivación para poder alcanzar tus metas? Quizá estés frustrado porque te ves parado y sientes que no disfrutas la vida tanto como quisieras. O quizás quieras hacer un cambio concreto en tu vida y te falta el valor necesario para ello.

Si es así puede que sea el momento de que descubras los beneficios del Coaching personal. Junto con un Coach puedes cerrar el hueco que hay entre lo que eres y lo que quieres ser. Si estás disconforme con algún aspecto concreto de tu vida tanto en tus relaciones personales, como en tu carrera o en tu felicidad personal, creo que puedo ayudarte.

Yo soy un life Coach personal, y mi objetivo es asegurarme que tú alcanzas los tuyos, cualesquiera que sean. Imagínate lo que podrías conseguir si tuvieras a tu lado a alguien comprometido al cien por cien en tu éxito e impulsándote todas las semanas. Alguien que es más que un amigo o un familiar, alguien que no envidiará tus ambiciones ni te derribará, alguien que delicadamente te ayudará a mejorar todos los aspectos de tu vida.

¿Te imaginas a un deportista intentando ganar las Olimpiadas o simplemente queriendo ganar pruebas deporitvas, y sin un entrenador? Es muy duro ¿verdad? Entonces ¿por qué no tener tu propio Coach Personal para alcanzar las metas en tu vida?

10 razones por las que necesitas un Coach

1. Necesitas un coach si quieres encontrar un propósito y sentido a tu vida

Aunque suene demasiado amplio e incluso espiritual, el no saber para qué te levantas cada mañana, qué te motiva, qué quieres conseguir de la vida, etc. son preguntas que en algún momento de tu vida aparecerán por tu puerta y te hagan replantearte muchas cosas.

Hacer este camino solo no es imposible, existen multitud de libros y blogs muy buenos que pueden ayudarte, pero desde luego es mucho más fácil realizar este camino en compañía de un guía, alguien que te ayuda a aclararte y encontrar tus propias motivaciones, a través de preguntas potentes, ejercicios y dinámicas de coaching e inteligencia emocional.

2. Necesitas un coach si sientes que no entiendes tus emociones o te cuesta gestionarlas

Las emociones son el barómetro de nuestra vida y estarán siempre presentes. Si aun no has visto la última película de Pixar, Del Revés, te sugiero que vayas a verla. La película te hace entender cuáles son tus principales emociones y cómo influyen en las decisiones que tomas y tu conducta diaria.

Y es que todas las emociones son necesarias, pero muchas veces nos sentimos abrumados por ellas, no las sabemos reconocer y volvemos a cometer los mismos errores o nos encontramos con los mismos problemas una y otra vez, por no saber simplemente interpretar y gestionar las emociones que nos están transmitiendo un mensaje importante. Un coach experto en Inteligencia emocional puede ser la persona más indicada para ayudarnos en este proceso.

3. Necesitas un coach si deseas cambiar tu situación laboral o emprender

En los tiempos que corren, el trabajo para toda la vida ya no es la panacea, como tampoco lo es ser funcionario. Nadie te puede garantizar que un contrato indefinido no acabe en un ERE y es que ya no sólo hablamos de época de cambios, sino de un verdadero cambio de época.

Como dicen no pocos blogueros expertos en materia del cambio profesional, estamos ante un mundo nuevo en el que destacarás por tu marca personal. El mundo es cada vez más móvil, más deslocalizado y la competencia es más fuerte que nunca en la historia de la humanidad.

Estamos hablando de una época nueva, llena de grandes oportunidades pero también de dificultades por ser el nuestro un mundo globalizado, donde vas a tener que competir con personas ya no sólo de tu ciudad o país, sino del mundo entero.

Un coach puede ayudarte a sacar lo mejor de ti, te ayuda a explotar todo tu potencial y a resaltar todas tus cualidades y fortalezas, potenciando y entrenando tus áreas de mejora; tanto si estás desempleado como si quieres darle un cambio a tu vida laboral.

4. Necesitas un coach si estás desempleado y te estás enfrentando a procesos de selección laboral

Mejorar tu currículum vítae, escribir cartas de presentación apropiadas y adecuadas a cada puesto de trabajo al que te presentas, saber “venderte” bien en las entrevistas de trabajo, superar los nervios, dar buena imagen ofreciendo tu mejor versión, entre otras cosas, serán aspectos clave a la hora de ser elegido como candidato a un trabajo por cuenta ajena.

Si sientes que no estás aprovechando todo tu potencial en este aspecto, acudir a un coach especialista en el cambio laboral y orientación profesional puede ser muy útil para aumentar tus posibilidades de éxito a la hora de encontrar un trabajo acorde a tus capacidades y preferencias.

5. Necesitas un coach si quieres emprender online y deseas potenciar tu marca personal

En el mundo online las barreras de entrada son relativamente bajas a nivel económico, pero esa misma condición hace que la competencia en el mundo electrónico sea mucho más elevada. ¿Cómo diferenciarte de tanta competencia , ser visible y además conseguir que te prefieran a otros profesionales de tu sector?

Un coach con formación y experiencia en el branding, marketing y mundo online te ayudará a tomar las decisiones adecuadas en este aspecto. Desde la creación de tu imagen online hasta personal branding y encontrar tu estilo propio. Es importante que encuentres tu propia voz, algo que te diferencie y se base en tus valores, creencias, etc. que muchas veces es el resultado de un trabajo de introspección y autoconocimiento.

6. Necesitas un coach si deseas aumentar tu productividad y gestionar mejor el tiempo

Vivimos tiempos en los que todo va muy acelerado, estamos expuestos a multitud de distracciones, tanto en la vida real como virtual. Ahora más que nunca queremos cuidarnos en todos los sentidos: deporte, alimentación más sana, dedicación a la familia e hijos, hobbies, amigos, etc.

En un mundo donde tenemos casi todo a nuestro alcance, irrumpen las nuevas tecnologías, el mundo de los blogs, redes sociales. Estamos permanentemente conectados y muchas veces disponer de tanta información y querer abarcar tantas actividades nos resulta casi imposible en nuestro día a día.

La gestión del tiempo se convierte en un factor de vital importancia en la era moderna. Saber establecer prioridades, aprender a delegar, distribuir el tiempo de forma efectiva, evitar distracciones sin llegar a obsesionarte por ello, planificar mejor tus tareas y actividades, tanto en el ámbito profesional como personal… Un coach puede ayudarte a mejorar tu gestión del tiempo y a ser mucho más efectivo con tu tiempo y tu productividad.

7. Necesitas un coach si quieres mejorar tus habilidades sociales y de comunicación

Creo que el vocablo inglés llamado #networking nos suena ya a todos y además sabemos la importancia que tiene en el mundo laboral actual. ¿Cómo aprender a tener relaciones de trabajo positivas, cómo lograr comunicar lo mejor de tus productos o servicios, cómo conseguir que te escuchen y te tomen en cuenta?

Todos estos aspectos, relacionados con nuestras habilidades sociales y la forma de comunicarnos, son esenciales a la hora de llevar a cabo unas relaciones laborales más efectivas, productivas y sanas.

Una de las claves para vivir de forma más sana nuestras relaciones es comunicarnos con asertividad, una forma de comunicación eficaz que te permite conseguir tus propósitos y objetivos.

Un coach, a través de ejercicios y dinámicas de inteligencia emocional, así como a través del trabajo de nuestra autoestima, confianza y creencias, puede ayudarnos a encontrar vías prácticas de potenciar esa área tan importante en nuestra vida, tanto a nivel personal como profesional.

8. Necesitas un coach si te cuesta tomar decisiones o resolver conflictos

Detrás de una dificultad de este tipo se encuentran muchas veces pensamientos o creencias limitantes, miedos irracionales como miedo al fracaso o al rechazo, que se pueden trabajar con un coach a través de un proceso de coaching.

La falta de confianza en uno mismo es muchas veces uno de los obstáculos más típicos para tomar decisiones acertadas y no quedarnos paralizados ante la necesidad de dar un paso en nuestra vida.

Hay muchas técnicas de desbloqueo a la hora de enfrentarnos a la llamada parálisis por análisis o ante situaciones de conflicto interno, como el coaching estratégico o inteligencia emocional, así como trabajo con las creencias limitantes detrás de una situación que nos impide avanzar por la dificultad de tomar una decisión acertada.

Podría tratarse de temas de diferente índole, desde problemas personales de pareja o familia hasta cuestiones laborales o si decides emprender un proyecto profesional.

9. Necesitas un coach si no te valoras lo suficiente o no confías en ti

Los problemas de autoestima o valoración propia son muchas veces uno de los aspectos más habituales para todo tipo de dificultades descritas en este artículo: toma de decisiones, gestión emocional, falta de habilidades sociales, timidez, no saber enfrentarse a entrevistas de trabajo o crear y mantener relaciones profesionales de forma eficaz, entre otras cosas.

Si bien es cierto que una autoestima muy deficiente que nos impide desenvolvernos con normalidad en nuestra vida diaria debería tratarse por psicólogos especialistas en el tema, prácticamente todos sufrimos de alguna manera una falta de autovaloración personal.

Nos comparamos con otros a los que creemos mejores o más exitosos, más guapos, más preparados, más sociables, etc. Y es que la sociedad actual nos empuja continuamente a demostrar nuestra valía con resultados, lo cual nos llega a frustrar en diferentes ámbitos de nuestra vida y nos hace sentir menos valiosos o menos capaces.

Por ello, si sientes que a veces te hablas a ti mismo de forma negativa, te criticas demasiado o tu falta de amor propio te impide desarrollar tu potencial y alcanzar objetivos, el acudir a un coach, especialista en autoestima y gestión emocional puede ser muy positivo para tu progreso.

10. Necesitas un coach si quieres encontrar tu vocación y autorrealizarte

Descubrir tus talentos, tu pasión, encontrar eso que se llama “tu elemento”, encontrar una actividad que encaje con tu personalidad y valores, en la que destaquees y seas único y especial a nivel profesional podría considerarse como la búsqueda de tu misión en la vida.

Un proceso nada sencillo pero apasionante, especialmente si te sientes quemado o desmotivado en tu puesto de trabajo actual o has decidido cambiar de trayectoria profesional, realizando una actividad que dé sentido a tu vida, muy en línea con el punto uno de esta lista: encontrar tu propósito en la vida, pero en esta ocasión más concretamente en el ámbito profesional.

Si eres una persona que busca aportar valor a los demás a través del trabajo, si crees que la autorrealización ocupa uno de los primeros puestos en tus valores, entonces un coach de carrera podría ayudarte a encontrar tu camino.

Así que no esperes mas!!!!

Fuente; La Razón

Parábola

Un aprendiz preguntó a su maestro acerca de la vida y cómo las cosas le resultaban tan difíciles. No sabía cómo hacer para seguir adelante y creía que no podría con todo aquello y que pronto se daría por vencido. Estaba cansado de luchar y le parecía que cuando lograba solucionar un problema, aparecía inmediatamente otro.

Su maestro le llevó a la cocina del monasterio y allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre el fuego. Cuando el agua de las ollas comenzó a hervir, colocó zanahorias en una de las ollas, en otra colocó huevos y en la última granos de café. Las dejó hervir sin decirle nada a su alumno.

El alumno, impaciente, se preguntaba qué sería lo que estaba haciendo su sabio maestro.


A los veinte minutos el maestro apagó el fuego y retiró las tres ollas. Sacó las zanahorias y las colocó en un tazón. Seguidamente sacó los huevos y los colocó un plato y, finalmente, coló el café y lo puso en una taza.

El alumno extrañado escuchó las sabias palabras de su maestro:

-“¿Qué ves?”

-“Zanahorias, huevos y café”, respondió el alumno.

El maestro le dijo que se acercara a tocar las zanahorias. Accedió y notó que estaban blandas. Luego le pidió que cogiera un huevo y lo rompiera. El alumno quitó la cáscara y comprobó que la nueva textura del huevo cocido. Por último, el maestro le pidió que probara el café. El alumno sonreía mientras degustaba el café y olía su aroma. Humildemente preguntó: “¿Qué significa todo esto, maestro?”

El maestro le explicó que los tres elementos se habían enfrentado a la misma adversidad, agua hirviendo, pero habían reaccionado de forma distinta. La zanahoria era fuerte y dura antes de enfrentarse al agua hirviendo, pero después de pasar por ella, se había vuelto débil y fácil de deshacer. El huevo había llegado frágil al agua, la fina cáscara protegía su líquido interior, pero después de pasar por el agua hirviendo, su interior se había endurecido. Los granos de café eran los únicos que, después de estar en agua hirviendo, habían sido capaces de transformar el agua.

-“¿Cuál eres tú?”, le preguntó.

-“Cuando te enfrentas a la adversidad, ¿cuál es tu respuesta?”

-“¿Eres una zanahoria que parece fuerte pero que cuando te enfrentas a la adversidad y al dolor te vuelves débil y pierdes la fuerza?”

-“¿Eres un huevo, que empieza con un corazón maleable, líquido? Contabas con un espíritu fluido, pero después de una muerte, una separación, o un problema, ¿te has vuelto duro y rígido? Por fuera pareces el mismo, pero ¿tu corazón se ha endurecido?

-“¿O eres un grano de café? El café cambia al agua hirviente, cambia aquello que le causa el dolor. Cuando el agua llega al punto de ebullición, el café logra su mejor sabor. Si eres como el grano de café, cuando las cosas están peor, tú reaccionas mejor y harás que aquello que te rodea mejore.

Motivación

Hoy os presento uno de esos vídeos que no te dejan indiferente, que te dan ganas de pasar a la acción….decidme que os parece

¿Cómo tiene que ser un objetivo, una meta?

En muchas ocasiones nos fijamos unos objetivos pero por el camino pierden fuelle, nos desmoralizamos y los abandonamos… os voy a dar unas características que deben cumplir un objetivo para tener las máximas probabilidades de éxito:
Una meta u objetivo bien formulado debe tener las siguientes características:

  • Positivo: Debe ser formulado de forma positiva, debes pensar en lo que quieres NO en lo que NO quieres
  • Emocional: tu meta debe además involucrar tus emociones
  • Presente:  debes “sentirlo” ahora, sentir que hoy es tu momento
  • Sensorial y Específico: a tu objetivo debes involucrarlo “hacerlo pasar” por todos tus sentidos: visual, auditivo, sensaciones internas y externas
  • Imaginativo: debemos visualizarlo en nuestra mente todos los días
  • Parte Propia: lo que quieras hacer debe estar bajo tu zona de influencia, debe estar bajo tu propio control, que no dependa de nadie más
  • Sintético y práctico: tu objetivo debe ser: específico, breve, conciso, claro y sencillo de escribir y recordar
  • Evidencia: saber cuando llegas al objetivo; así te das cuenta que lo lograste
  • Recursos: tienes los recursos adecuados para conseguir tu objetivo?
  • Tamaño alcanzable: si el objetivo es muy grande conviértelo en pequeños objetivos alcanzables paso a paso
  • Aceptable: tu objetivo debe ser aceptable para ti, si el objetivo que quieres alcanzar está en contra de los valores éticos y morales muy probablemente la persona haga un auto-sabotaje
  • Temporal: fija un plazo de tiempo en el que piensas que vas a lograr el objetivo
  • Ecológico: si lo logras no debe provocarte conflictos ni daños ni problemas de salud a ti o a los que te rodean

 

Marcate una meta un objetivo con estas características y estarás muy cerca de conseguirlo!!!

El hábito de posponer

Viendo una zorra unos hermosos racimos de uvas ya maduros. Deseosa de comerlos, buscaba por todos los medios alcanzarlos.
Pero no siéndole posible alcanzarlos de ningún modo, y viendo frustrado su deseo se dijo para consolarse: Estas uvas no deben ser ricas

¿Cuántas veces después de haberte propuesto un objetivo desistís frente al primer obstáculo?
¿Cuántas veces piensas que este no es el mejor momento y lo dejas para después?

Cualquier acción es mejor que postergar

¿Que hay detrás de este comportamiento?
¿En que parte de tu cuerpo se muestra tu forma de postergar?
¿Cuál es la emoción que te asalta cuando te das cuenta que postergaste otra vez?

Atención

Cierto mercader envió a su hijo a aprender el Secreto de la Felicidad con el más sabio de todos los hombres. El muchacho anduvo durante cuarenta dí­as por el desierto, hasta llegar a un bello castillo, en lo alto de una montaña. Allí­ viví­a el sabio que el muchacho buscaba.

No obstante, en lugar de encontrar a un hombre santo, nuestro héroe entró en una sala en la que se deparó con una enorme actividad: mercaderes que entraban y salí­an, personas conversando por los rincones, una pequeña orquesta tocando suaves melodí­as, y una mesa muy bien servida con los más deliciosos platos de aquella región del mundo.

El Sabio conversaba con todos, y el muchacho tuvo que esperar durante dos horas hasta que pudo ser atendido.

Con mucha paciencia, el Sabio escuchó atentamente el motivo de la visita del chico, pero le dijo que en ese momento no tení­a tiempo para explicarle el Secreto de la Felicidad.

Le sugirió que diese un paseo por su palacio, y regresase al cabo de dos horas.

-De todas maneras, voy a pedirte un favor -añadió, entregándole al muchacho una cucharita de té en la que dejó caer dos gotas de aceite-. Mientras estés caminando, lleva contigo esta cuchara sin derramar el aceite.

El joven empezó a subir y a bajar las escalinatas del palacio sin apartar la mirada de las gotitas de aceite. Dos horas más tarde, regresó ante la presencia del Sabio.

-Entonces – preguntó el sabio- ¿ya has visto los tapices de Persia que están en mi comedor, y el jardí­n que al Maestro de los Jardineros le llevó diez años concluir? ¿Y te has fijado en los hermosos pergaminos de mi biblioteca?

El muchacho, avergonzado, confesó que no habí­a visto nada de eso. Su única preocupación habí­a sido no derramar las gotas de aceite que el Sabio le habí­a confiado.

-En ese caso vuelve y conoce las maravillas de mi mundo -dijo el Sabio-. No puedes confiar en alguien hasta que no conoces su casa.

Ya más tranquilo, el joven muchacho tomó una vez más la cucharilla y volvió a pasear por el palacio, pero esta vez fijándose en todas las obras de arte que colgaban del techo y las paredes. Vio los jardines, las montañas de alrededor, la delicadeza de las flores, el refinamiento con que cada obra de arte habí­a sido colocada en su lugar. Por fin, una vez más ante la presencia del Sabio, le contó pormenorizadamente todo lo que habí­a visto.

-Pero, ¿dónde están las dos gotas de aceite que te confié?- preguntó el Sabio.

Mirando a la cuchara, el joven se dio cuenta de que las habí­a derramado.

Pues este es el único secreto del éxito que puedo darte, le dijo:

“Presta atención a tus objetivos, es la única manera que tienes de concretarlos”

Completar

Había una vez un rey triste, que tenía un sirviente que era muy feliz. El rey no conseguía explicarse cómo el paje que tenía mucho menos que él era tan feliz, por eso llamó al más sabio de sus asesores y le preguntó: 

-¿Por qué él puede ser tan feliz teniendo tan poco?

– Ah, majestad, lo que sucede es que el está fuera del círculo 

– ¿Qué círculo es ese?

– El círculo del 99. Si quieres puedo hacerlo entrar y verás como enseguida se pone triste. Eso sí si entra luego no podrá salir

– ¿Estás dispuesto a perder a un excelente sirviente para entender como funciona el círculo?

– Sí, contestó el rey

– Bien, esta noche te pasaré a buscar, debes tener preparada una bolsa de cuero con 99 monedas de oro, ni una mas ni una menos, 99!!

Esa noche el sabio y el rey dejaron en al puerta de la casa del paje la bolsa con una nota que decía: “ESTE TESORO ES TUYO, ES EL PREMIO POR SER UN BUEN HOMBRE, DISFRÚTALO Y NO CUENTES A NADIE COMO LO ENCONTRASTE”

El sirviente encontró la bolsa y al ver que tenía muchas monedas se puso a contarlas; empezó a contarlas y fue haciendo pilas de 10, hasta que formó la última pila: 9 monedas!

“No puede ser” “me robaron!” gritó “99 monedas” pensó “falta una moneda. Noventa y nueve no es un número completo, falta una!!!”

A partir de ese día su sonrisa se desdibujo en la búsqueda de la moneda número 100 sin la cual ya no podía ser mas feliz”

Respóndete a estas preguntas:

¿Puedes ver a partir de este cuento cuanta felicidad se lleva la sensación de incompletud?

¿Alguna vez pensaste en la posibilidad de terminar todo lo pendiente antes de planificar un nuevo comienzo?

Superación personal

Están los que llevan amuletos o se hacen promesas.
Los que imploran mirando al cielo y los que creen en supersticiones.
Y están los que siguen corriendo, cuando las piernas le tiemblan.

Están los que siguen jugando cuando se les acabó el aire.
Los que siguen luchando cuando todo parece perdido.
Ellos están convencidos de que la vida es un desafío en si misma.

Sufren pero no se quejan, saben que el dolor pasa,
el sudor se seca, el cansancio se termina…

Saben que hay algo que nunca desaparecerá:
La satisfacción de lograr un sueño.

Sus cuerpos tienen la misma cantidad de músculos.
Por sus venas corre la misma sangre.
Lo que los hace diferentes es su espíritu
y la determinación para alcanzar la cima.
Una cima a la que no se llega superando a los demás.
Sino superándose a uno mismo.

¿Qué entiendes por superación personal?

La motivación se da cuando

tus manos y tus pies siguen trabajando

aunque tu cabeza dice, que no se puede lograr

¿Necesito un Coach?

¿Realmente necesitas un Coach? aquí tienes 10 razones para saber si necesitas un Coach

1. Necesitas un coach si quieres encontrar un propósito y sentido a tu vida

Aunque suene demasiado amplio e incluso espiritual, el no saber para qué te levantas cada mañana, qué te motiva, qué quieres conseguir de la vida, etc. son preguntas que en algún momento de tu vida aparecerán por tu puerta y te hagan replantearte muchas cosas.

Hacer este camino solo no es imposible, existen multitud de libros y blogs muy buenos que pueden ayudarte, pero desde luego es mucho más fácil realizar este camino en compañía de un guía, alguien que te ayuda a aclararte y encontrar tus propias motivaciones, a través de preguntas potentes, ejercicios y dinámicas de coaching e inteligencia emocional.

2. Necesitas un coach si sientes que no entiendes tus emociones o te cuesta gestionarlas

Las emociones son el barómetro de nuestra vida y estarán siempre presentes. Si aun no has visto la última película de Pixar, Del Revés, te sugiero que vayas a verla. La película te hace entender cuáles son tus principales emociones y cómo influyen en las decisiones que tomas y tu conducta diaria.

Y es que todas las emociones son necesarias, pero muchas veces nos sentimos abrumados por ellas, no las sabemos reconocer y volvemos a cometer los mismos errores o nos encontramos con los mismos problemas una y otra vez, por no saber simplemente interpretar y gestionar las emociones que nos están transmitiendo un mensaje importante. Un coach experto en Inteligencia emocional puede ser la persona más indicada para ayudarnos en este proceso.

3. Necesitas un coach si deseas cambiar tu situación laboral o emprender

En los tiempos que corren, el trabajo para toda la vida ya no es la panacea, como tampoco lo es ser funcionario. Nadie te puede garantizar que un contrato indefinido no acabe en un ERE y es que ya no sólo hablamos de época de cambios, sino de un verdadero cambio de época.

Como dicen no pocos blogueros expertos en materia del cambio profesional, estamos ante un mundo nuevo en el que destacarás por tu marca personal. El mundo es cada vez más móvil, más deslocalizado y la competencia es más fuerte que nunca en la historia de la humanidad.

Estamos hablando de una época nueva, llena de grandes oportunidades pero también de dificultades por ser el nuestro un mundo globalizado, donde vas a tener que competir con personas ya no sólo de tu ciudad o país, sino del mundo entero.

Un coach puede ayudarte a sacar lo mejor de ti, te ayuda a explotar todo tu potencial y a resaltar todas tus cualidades y fortalezas, potenciando y entrenando tus áreas de mejora; tanto si estás desempleado como si quieres darle un cambio a tu vida laboral.

4. Necesitas un coach si estás desempleado y te estás enfrentando a procesos de selección laboral

Mejorar tu currículum vítae, escribir cartas de presentación apropiadas y adecuadas a cada puesto de trabajo al que te presentas, saber “venderte” bien en las entrevistas de trabajo, superar los nervios, dar buena imagen ofreciendo tu mejor versión, entre otras cosas, serán aspectos clave a la hora de ser elegido como candidato a un trabajo por cuenta ajena.

Si sientes que no estás aprovechando todo tu potencial en este aspecto, acudir a un coach especialista en el cambio laboral y orientación profesional puede ser muy útil para aumentar tus posibilidades de éxito a la hora de encontrar un trabajo acorde a tus capacidades y preferencias.

5. Necesitas un coach si quieres emprender online y deseas potenciar tu marca personal

En el mundo online las barreras de entrada son relativamente bajas a nivel económico, pero esa misma condición hace que la competencia en el mundo electrónico sea mucho más elevada. ¿Cómo diferenciarte de tanta competencia , ser visible y además conseguir que te prefieran a otros profesionales de tu sector?

Un coach con formación y experiencia en el branding, marketing y mundo online te ayudará a tomar las decisiones adecuadas en este aspecto. Desde la creación de tu imagen online hasta personal branding y encontrar tu estilo propio. Es importante que encuentres tu propia voz, algo que te diferencie y se base en tus valores, creencias, etc. que muchas veces es el resultado de un trabajo de introspección y autoconocimiento.

6. Necesitas un coach si deseas aumentar tu productividad y gestionar mejor el tiempo

Vivimos tiempos en los que todo va muy acelerado, estamos expuestos a multitud de distracciones, tanto en la vida real como virtual. Ahora más que nunca queremos cuidarnos en todos los sentidos: deporte, alimentación más sana, dedicación a la familia e hijos, hobbies, amigos, etc.

En un mundo donde tenemos casi todo a nuestro alcance, irrumpen las nuevas tecnologías, el mundo de los blogs, redes sociales. Estamos permanentemente conectados y muchas veces disponer de tanta información y querer abarcar tantas actividades nos resulta casi imposible en nuestro día a día.

La gestión del tiempo se convierte en un factor de vital importancia en la era moderna. Saber establecer prioridades, aprender a delegar, distribuir el tiempo de forma efectiva, evitar distracciones sin llegar a obsesionarte por ello, planificar mejor tus tareas y actividades, tanto en el ámbito profesional como personal… Un coach puede ayudarte a mejorar tu gestión del tiempo y a ser mucho más efectivo con tu tiempo y tu productividad.

7. Necesitas un coach si quieres mejorar tus habilidades sociales y de comunicación

Creo que el vocablo inglés llamado #networking nos suena ya a todos y además sabemos la importancia que tiene en el mundo laboral actual. ¿Cómo aprender a tener relaciones de trabajo positivas, cómo lograr comunicar lo mejor de tus productos o servicios, cómo conseguir que te escuchen y te tomen en cuenta?

Todos estos aspectos, relacionados con nuestras habilidades sociales y la forma de comunicarnos, son esenciales a la hora de llevar a cabo unas relaciones laborales más efectivas, productivas y sanas.

Una de las claves para vivir de forma más sana nuestras relaciones es comunicarnos con asertividad, una forma de comunicación eficaz que te permite conseguir tus propósitos y objetivos.

Un coach, a través de ejercicios y dinámicas de inteligencia emocional, así como a través del trabajo de nuestra autoestima, confianza y creencias, puede ayudarnos a encontrar vías prácticas de potenciar esa área tan importante en nuestra vida, tanto a nivel personal como profesional.

8. Necesitas un coach si te cuesta tomar decisiones o resolver conflictos

Detrás de una dificultad de este tipo se encuentran muchas veces pensamientos o creencias limitantes, miedos irracionales como miedo al fracaso o al rechazo, que se pueden trabajar con un coach a través de un proceso de coaching.

La falta de confianza en uno mismo es muchas veces uno de los obstáculos más típicos para tomar decisiones acertadas y no quedarnos paralizados ante la necesidad de dar un paso en nuestra vida.

Hay muchas técnicas de desbloqueo a la hora de enfrentarnos a la llamada parálisis por análisis o ante situaciones de conflicto interno, como el coaching estratégico o inteligencia emocional, así como trabajo con las creencias limitantes detrás de una situación que nos impide avanzar por la dificultad de tomar una decisión acertada.

Podría tratarse de temas de diferente índole, desde problemas personales de pareja o familia hasta cuestiones laborales o si decides emprender un proyecto profesional.

9. Necesitas un coach si no te valoras lo suficiente o no confías en ti

Los problemas de autoestima o valoración propia son muchas veces uno de los aspectos más habituales para todo tipo de dificultades descritas en este artículo: toma de decisiones, gestión emocional, falta de habilidades sociales, timidez, no saber enfrentarse a entrevistas de trabajo o crear y mantener relaciones profesionales de forma eficaz, entre otras cosas.

Si bien es cierto que una autoestima muy deficiente que nos impide desenvolvernos con normalidad en nuestra vida diaria debería tratarse por psicólogos especialistas en el tema, prácticamente todos sufrimos de alguna manera una falta de autovaloración personal.

Nos comparamos con otros a los que creemos mejores o más exitosos, más guapos, más preparados, más sociables, etc. Y es que la sociedad actual nos empuja continuamente a demostrar nuestra valía con resultados, lo cual nos llega a frustrar en diferentes ámbitos de nuestra vida y nos hace sentir menos valiosos o menos capaces.

Por ello, si sientes que a veces te hablas a ti mismo de forma negativa, te criticas demasiado o tu falta de amor propio te impide desarrollar tu potencial y alcanzar objetivos, el acudir a un coach, especialista en autoestima y gestión emocional puede ser muy positivo para tu progreso.

10. Necesitas un coach si quieres encontrar tu vocación y autorrealizarte

Descubrir tus talentos, tu pasión, encontrar eso que se llama “tu elemento”, encontrar una actividad que encaje con tu personalidad y valores, en la que destaquees y seas único y especial a nivel profesional podría considerarse como la búsqueda de tu misión en la vida.

Un proceso nada sencillo pero apasionante, especialmente si te sientes quemado o desmotivado en tu puesto de trabajo actual o has decidido cambiar de trayectoria profesional, realizando una actividad que dé sentido a tu vida, muy en línea con el punto uno de esta lista: encontrar tu propósito en la vida, pero en esta ocasión más concretamente en el ámbito profesional.

Si eres una persona que busca aportar valor a los demás a través del trabajo, si crees que la autorrealización ocupa uno de los primeros puestos en tus valores, entonces un coach de carrera podría ayudarte a encontrar tu camino.

 

Fuente: La Razón

Esto también pasará

Hubo una vez un rey que dijo a los sabios de la corte:

Me estoy fabricando un precioso anillo. He conseguido uno de los mejores diamantes posibles. Quiero guardar oculto dentro del anillo algún mensaje que pueda ayudarme en momentos de desesperación total, y que ayude a mis herederos, y a los herederos de mis herederos, para siempre.
Tiene que ser un mensaje pequeño, de manera que quepa debajo del diamante del anillo.

Todos quienes escucharon eran sabios, grandes eruditos; podrían haber escrito grandes tratados, pero darle un mensaje de no más de dos o tres palabras que le pudieran ayudar en momentos de desesperación total… Pensaron, buscaron en sus libros, pero no podían encontrar nada.

El rey tenía un anciano sirviente que también había sido sirviente de su padre. La madre del rey murió pronto y este sirviente cuidó de él, por tanto, lo trataba como si fuera de la familia. El rey sentía un inmenso respeto por el anciano, de modo que también lo consultó.

Y éste le dijo: No soy un sabio, ni un erudito, ni un académico, pero conozco el mensaje.
Durante mi larga vida en palacio, me he encontrado con todo tipo de gente, y en una ocasión me encontré con un místico.

Era invitado de tu padre y yo estuve a su servicio. Cuando se iba, como gesto de agradecimiento, me dio este mensaje el anciano lo escribió en un diminuto papel, lo dobló y se lo dio al rey. Pero no lo leas le dijo mantenlo escondido en el anillo

Ábrelo sólo cuando todo lo demás haya fracasado, cuando no encuentres salida a la situación.

– Ese momento no tardó en llegar. El país fue invadido y el rey perdió el reino. Estaba huyendo en su caballo para salvar la vida y sus enemigos lo perseguían. Estaba solo y los perseguidores eran numerosos. Llegó a un lugar donde el camino se acababa, no había salida: enfrente había un precipicio y un profundo valle; caer por él sería el fin. Y no podía volver porque el enemigo le cerraba el camino. Ya podía escuchar el trotar de los caballos. No podía seguir hacia delante y no había ningún otro camino…
De repente, se acordó del anillo. Lo abrió, sacó el papel y allí encontró un pequeño mensaje tremendamente valioso: Simplemente decía “ESTO TAMBIEN PASARA”.

Mientras leía “esto también pasará” sintió que se cernía sobre él un gran silencio. Los enemigos que le perseguían debían haberse perdido en el bosque, o debían haberse equivocado de camino, pero lo cierto es que poco a poco dejó de escuchar el trote de los caballos. El rey se sentía profundamente agradecido al sirviente y al místico desconocido. Aquellas palabras habían resultado milagrosas.

Dobló el papel, volvió a ponerlo en el anillo, reunió a sus ejércitos y reconquistó el reino. Y el día que entraba de nuevo victorioso en la capital hubo una gran celebración con música, bailes… y él se sentía muy orgulloso de sí mismo.

El anciano estaba a su lado en el carro y le dijo:
– Este momento también es adecuado: vuelve a mirar el mensaje.
– ¿Qué quieres decir? preguntó el rey. Ahora estoy victorioso, la gente celebra mi vuelta, no estoy desesperado, no me encuentro en una situación sin salida.
– Escucha, dijo el anciano: este mensaje no es sólo para situaciones desesperadas; también es para situaciones placenteras.

No es sólo para cuando estás derrotado; también es para cuando te sientes victorioso.
No es sólo para cuando eres el último; también es para cuando eres el primero.

El rey abrió el anillo y leyó el mensaje: “Esto también pasará”, y nuevamente sintió la misma paz, el mismo silencio, en medio de la muchedumbre que celebraba y bailaba, pero el orgullo, el ego, había desaparecido. El rey pudo terminar de comprender el mensaje. Se había iluminado.

Entonces el anciano le dijo: Recuerda que todo pasa. Ninguna cosa ni ninguna emoción son permanentes.